Español
Identifica la forma del discurso que predomina en el siguiente ejemplo.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente y comenzó a penarse y vestirse para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una rana auténtica.
UNAM -> FISICA SIMULADOR PARA LA UNAM
UNAM -> BIOLOGÍA SIMULADOR PARA LA UNAM
Exani II, Exani II -> Comprensión Lectora
Lea el texto y conteste la pregunta.
El historiador arábigo El Ixtaquí refiere este suceso:
Cuentan los hombres dignos de fe que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal, que todas las perdió, menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan. Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín. Y vio en el sueño a un hombre empapado que sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: tu fortuna está en Persia, en Isfaján, vete a buscarla. A la madrugada siguiente despertó y emprendió el largo viaje. Cuando llegó a Isfaján, lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. A consecuencia del alboroto que en casa vecina armaron unos bandoleros, el capitán de los serenos hizo registrar la mezquita y en ella dieron con un hombre de El Cairo. A los dos días el capitán lo mandó buscar y le dijo: ¿Cuál es tu nombre?, ¿cuál es tu patria y qué te trajo a Persia?
El hombre contestó: Soy de El Cairo, mi nombre es Mohamed El Magrebí, y le contó su sueño.
Ante semejantes palabras, el capitán se rio hasta descubrir la muelas del juicio y acabó por decirle: Hombre desatinado y crédulo, tres veces he soñado con una casa en la ciudad del El Cairo, en cuyo fondo hay un jardín; y en el jardín, un reloj de sol; y después del reloj de sol, una higuera; y luego de la higuera, una fuente; y bajo la fuente, un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Que no te vuelva a ver en Isfaján. Toma estas monedas y vete.
El hombre las tomó y regresó a la patria. Debajo de la fuente de su jardín (que era la del sueño del capitán) desenterró el tesoro. Así Dios le dio bendición y lo recompensó y exaltó. Dios es el Generoso, el Oculto.
¿Qué actitud adoptó el capitán cuando oyó el relato de Mohamed?
UNAM -> HISTORIA DE MÉXICO SIMULADOR PARA LA UNAM
Exani II, Exani II -> Comprensión Lectora
Hay animales, como los antílopes y gacelas, que se han hecho célebres por su belleza. Otros, como el león, llaman la atención por su bravura y orgulloso porte. Finalmente, los gigantes, como los elefantes y jirafas, impresionan por sus colosales proporciones. Pero existe una criatura africana que, al margen de su tamaño, su porte y su apariencia física, es famosa entre todos los cazadores y zoólogos, precisamente por su peligrosidad. Me refiero al búfalo cafre, el gran bóvido de las sabanas. Porque se sabe que este herbívoro ha causado más víctimas entre sus enemigos naturales incluido el hombre, que cualquier fiera, aparentemente más agresiva e incontrolable.
Para los cazadores europeos y americanos que buscan en África emociones fuertes, el búfalo ha constituido siempre una pieza codiciada. Porque si el tirador no acierta a derribarlo del primer disparo, su obligado rastreo resulta sumamente peligroso. El búfalo herido se retira hacia los más impenetrables matorrales y trata siempre de dar un rodeo para atacar por la espalda al hombre que lo busca, en un paraje que dificulta la visibilidad y los movimientos.
En la carga, el sólido rumiante, que puede alcanzar la tonelada de peso, avanza en línea recta, quebrando el matorral a su paso. Contrariamente a los toros, lleva siempre la cabeza levantada y el hocico al viento, para no perder el contacto olfativo con la víctima. Su fino oído y su aguda vista completan el dispositivo agresor, conjugándose con una agilidad inesperada en el volumen del rumiante. Sus cuernos, extraordinariamente macizos, forman como un casco sobre la frente, para curvarse luego hacia abajo y emerger en dos afiladas puntas laterales. Basta el simple testarazo del escudo central para matar a un hombre. Pero el búfalo acostumbra a ensañarse con sus enemigos, a los que pisotea después de derribarlos. Y aún se dice que, con su lengua, áspera como papel de lija, puede lacerar la piel y los músculos.
¿Tendríamos que pensar tras está comprometida descripción que el búfalo es un ser odioso, merecedor de la más despiadada persecución? En absoluto, porque este apacible tortazo sólo ataca cuando es acosado, comportándose, en condiciones normales, como una criatura inofensiva y tímida. Una abrasadora mañana de la gran Fosa del Rift, estábamos filmando pelícanos blancos en las riberas del lago de Mañara, cuando sorprendimos a media docena de grandes búfalos machos, revolcándose en un lodazal.
¿Dónde vive el búfalo?
UNAM
En la siguiente fórmula aparece la estructura general de un aminoácido y respecto a ella podemos afirmar que...

Exani